El libro La poesía, la música y el placer de la conversación, tres facetas del mismo universo creativo, confluyen en esta entrevista concedida por Georges Moustaki a Marc Legras. En Un gato de Alejandría, Moustaki nos hace navegar por un itinerario vital que lo lleva del vagabundeo juvenil y la experiencia de la calle de su natal Alejandría hasta los principales foros del mundo tras convertirse en un referente de la canción popular. Al mismo tiempo que revive para el lector una época apasionante, Moustaki conversa sobre su relación con figuras míticas como Édith Piaf, Astor Piazzolla, Jorge Amado o Elis Regina, quienes dejan una marca imborrable en su trabajo y lo proyectan como un compositor e intérprete cuya voz incorpora múltiples influencias y seduce a los públicos de distintas latitudes. 

«A semejanza de mi ciudad natal que esquiva los siglos, guardando sus secretos y recuerdos para hacerlos resurgir cuando se le antoje, milenios después, yo vagabundeo en el tiempo y el espacio persiguiendo un arte de vivir, siempre reinventado», Georges Moustaki.


El autor Inmerso en la vorágine de razas, religiones y ruidos de la ciudad cosmopolita, Georges Moustaki (Alejandría, Egipto, 1934 – Niza, Francia, 2013) desarrolla su pasión por la filosofía, la música y la literatura. La librería paterna le proporcionará la lectura de los grandes: Dumas, Sartre, Kafka, Zweig... y el Mediterráneo abrirá sus horizontes hacia Europa. 

En 1951 viaja a París, donde vive el esplendor de la canción de autor francesa. Distintos trabajos como barman, periodista o pianista de piano-bar le permiten subsistir hasta que puede dedicarse por completo a la música. En 1958 compone Milord para Édith Piaf y esta lo proyecta como uno de los letristas predilectos de los grandes de la canción francesa de la década de los sesenta. En 1968, Moustaki concibe su mayor éxito, Le Métèque, que relanzará su carrera. 

En 2011 unos problemas respiratorios le imposibilitan volver a cantar. Se encuentra enterrado en el cementerio de Père-Lachaise.