Segundo libro del autor palestino Nawjan Darwish: una voz de esperanza en medio de la guerra, la violencia y la muerte.


Sobre el libro: Cuando se piensa en Najwan Darwish es natural que venga a la mente el poeta palestino de quien ya esta misma casa publicara Exhausto en la cruz, con prólogo de Raúl Zurita. Pero lo que llama la atención de este poemario es la altura de Darwish, su empatía, su dolor puesto en su pueblo, su gente y, ante todo, su capacidad de situarse en el lugar de los habitantes de países enfrentados a una guerra milenaria para la cual no encuentra más solución que hablar desde sí mismo como árabe, armenio, latinoamericano, kurdo, arameo... Su humanismo es universal y habla por todos.


Bajo esta mirada, Najwan atraviesa la línea de guerra, duerme en Gaza, mira la sangre, el dolor, la mentira, la injusticia y eleva cada uno de estos elementos que sirven de excusa al mundo para mostrar que la poesía está muy por encima de guerras, territorios, exilios, destierros y silencios obligados. Para él, la poesía es el mar por el que navega el poeta sin más barca que su voz, una que Darwish afina a golpe de dolor, contención, ironía, empatía, y lo más bello, hace de este libro una redención antes de que terminemos juzgados y crucificados por algo muy alejado del paraíso, del bien, de toda divinidad.

 

Sobre el autor: Palestina, 1978. Es poeta, periodista y crítico literario árabe, considerado por New York Review of Books como “uno de los principales poetas actuales en lengua árabe”. Su obra ha sido traducida a más de una veintena de lenguas. Darwish es fundador y director de diversos proyectos culturales y artísticos en todo el mundo árabe y el consultor literario del Festival de Literatura de Palestina.