Fiebre y compasión de los metales en el blog de Agustín Calvo

sábado, 18 de febrero de 2017

"Fiebre y compasión de los metales" de María Ángeles Pérez López

 
La materia es el nexo, dijo en una ocasión el insigne arquitecto finlandés, Alvar Aalto; y ahora la poeta castellana María Ángeles Pérez López aplica a la poesía esa misma ciencia que aspira a representar lo matérico para superarlo. En su último libro, "Fiebre y compasión de los metales" (Vaso Roto, 2016), con prólogo de Juan Carlos Mestre, usa los materiales más acerados, es decir, aquellos hechos de metal y que disponen de filo o punta, como metáfora de un mundo en el que los objetos, llaves, tijeras, cuchillos, bisturí, aguja, etc., son a la vez arma y herramienta, fuente de dolor pero también de sutura, armazón del mundo y herida existencial:

"En cada aguja gime su puntada,
la lágrima metálica que moja
con su piedad, su acero luminoso,
lo quebrado, lo enfermo, lo mendigo."
(pág. 43)

 Poesía compacta y tensa, vibrante y sentida, que nos zarandea y desgarrada. También, poesía atada con palabras exactas, con versos contados, densos pero limpios, que se dejan leer con complicidad. Al fin, poesía como nexo y alquimia, como luz y envés, como la vida misma.